Marisol Sierra es una habitante del municipio de Paipa con movilidad reducida a causa de una enfermedad progresiva que, con el paso del tiempo, se ha vuelto más compleja e invasiva para otros órganos de su cuerpo. Su único camino —según relata— es el tratamiento médico permanente y el consumo continuo de varios medicamentos. Sin embargo, en medio de la crisis nacional por la no entrega oportuna de medicamentos, su caso también se ha visto afectado.
En recientes sesiones especiales del Concejo Municipal de Paipa, donde se escucharon testimonios de usuarios del sistema de salud, el de Marisol fue uno de los casos representativos. Allí expuso la situación que enfrentan cientos de personas que diariamente no reciben sus medicamentos y que llevan meses esperando la asignación de citas con especialistas, dentro o fuera de Boyacá.
Según indicó, usuarios afiliados a la EPS Famisanar y atendidos en dispensarios como Discolmets estarían padeciendo demoras en autorizaciones, reprogramaciones constantes y dificultades para reclamar sus tratamientos.
Uno de los hechos más delicados que denunció fue la presunta adulteración de un documento de asignación de cita con especialista. De acuerdo con su relato, le fue entregada una orden que debía presentar como válida ante el médico; sin embargo, al asistir perdió tiempo y recursos al ser informada de que el documento presentaba inconsistencias y no correspondía a una autorización legítima.
Sierra aseguró que esta problemática no solo la afecta a ella, sino a comunidades enteras, incluidas personas con discapacidad, movilidad reducida y pacientes con enfermedades crónicas que dependen de controles periódicos y medicamentos permanentes para mantener su calidad de vida. Ante ello, pidió la intervención de las autoridades y entes de control para garantizar una atención digna y sin barreras para los usuarios del sistema de salud en el municipio.
Escrito por: César Corredor