El sueño de llevar educación superior al corazón del Valle de Tenza por fin es una realidad. Las antiguas instalaciones de Radio Sutatenza, hoy convertidas en un moderno centro universitario, abrirán sus puertas en enero de 2026 con programas de la UPTC y Uniminuto, marcando un hito para los jóvenes de la región que históricamente han tenido que migrar a las ciudades para estudiar.
Rodrigo Hernán Carrillo, alcalde del municipio y uno de los impulsores del proyecto, destacó la importancia del logro para las comunidades rurales. “Esto es un sueño cumplido, poder acceder a esta educación superior desde acá, desde la misma región, pues es lo mejor porque es una manera de evitar la migración de jóvenes del campo a las ciudades”, afirmó.

Según explicó, el nuevo centro iniciará con varias carreras mientras continúan los registros calificados de otras ofertas presenciales. “Es un proceso muy importante para todos los que quieran estudiar aquí en el Valle de Tenza”, agregó el mandatario de Sutatenza.
El proyecto se materializó gracias a la unión de siete alcaldes y al respaldo decidido del gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, con recursos provenientes no solo del departamento. “Esto que hicimos fue histórico… estos alcaldes creen en el desarrollo y en el futuro de nuestra región”, expresó.
El gobernador de Boyacá Carlos Amaya, por su parte, envió un mensaje directo a los jóvenes: “La educación cambia vidas, transforma la realidad de territorios enteros. La educación cambió mi vida (…) Hoy los jóvenes tienen una universidad acá cerca, no tienen que salir de sus casas a pasar necesidades”. Anunció que los programas a distancia con Uniminuto iniciarán pronto, junto con posgrados y becas de idiomas, mientras se adelanta la remodelación del campus para abrir convocatorias de programas presenciales el próximo año.
Con esta apuesta educativa, el Valle de Tenza se posiciona como un referente regional, ofreciendo oportunidades que antes parecían lejanas y fortaleciendo las raíces de una juventud que ahora podrá construir su futuro sin abandonar su territorio.
Escrito por: Carlos Fernando Rodríguez