El director de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Boyacá (UAEGRD), Jeisson Carreño, se refirió a la emergencia que se presenta en el municipio de Rondón, donde se registra un movimiento en masa que ocasiona un represamiento parcial del río Moche.
Carreño explicó que la situación fue reportada inicialmente por el alcalde de Rondón, quien visitó la ciudad de Tunja para entregar detalles de la emergencia. “Tuvimos acceso a imágenes de dron y fotografías del sector, y se evidencia un movimiento en masa que está generando un represamiento parcial del río Moche. Afortunadamente, no hay afectación estructural ni pérdida de vidas humanas”, señaló el funcionario.
La UAEGRD continúa en monitoreo permanente y este miércoles se realiza una revisión de los puntos de acceso para determinar si es posible ingresar maquinaria amarilla al área afectada. El objetivo es apoyar las labores de represamiento controlado y mitigación del riesgo junto a la administración municipal.
Lluvias continúan y complican la atención
El director advirtió que las condiciones climáticas siguen siendo adversas en la provincia de Lengupá, especialmente en Rondón, lo que podría dificultar las labores técnicas. “El Ideam ha informado que las precipitaciones continuarán durante diciembre. La calamidad pública departamental tuvo que ser prorrogada precisamente por estas situaciones que afectan a varias provincias, entre ellas Lengupá y Márquez”, indicó.
Carreño destacó que, aunque no hay afectación a personas, sí se han registrado daños en cultivos y pérdidas económicas para familias rurales. “Seguiremos coordinando acciones, alertas tempranas y acompañamiento técnico. Lo más importante es salvaguardar la vida y prevenir nuevos riesgos”, agregó.
Calamidad pública fue ampliada por seis meses
La calamidad pública departamental fue prorrogada por seis meses, periodo que permitirá articular acciones con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y avanzar en los compromisos pendientes. Sin embargo, Carreño aclaró que este plazo podría ajustarse si las condiciones climáticas mejoran. “Si en unas semanas la situación cambia favorablemente, se evaluará nuevamente. La prioridad es actuar con oportunidad y garantizar la seguridad de las comunidades”, puntualizó