Más de mil productores de papa provenientes de Boyacá, Cundinamarca, Nariño y los Santanderes se dieron cita en Villa Pinzón para participar en el gran encuentro papero, un espacio que reunió al gremio con autoridades nacionales y regionales para visibilizar la profunda crisis que enfrenta el sector y construir una hoja de ruta con soluciones urgentes.
Durante la jornada, la secretaria de Agricultura de Boyacá, Elizabeth Bermúdez, destacó la masiva participación y señaló que el evento permitió recoger inquietudes clave de los productores, quienes manifestaron su inconformidad por la drástica caída de los precios del tubérculo, situación que, según denuncias, no tiene coherencia con la cantidad de producción y podría estar vinculada a dinámicas ilegales como contrabando o lavado de activos.
“Hay preocupación frente al ingreso masivo de papa desde otras regiones del país y productos de dudosa procedencia que han generado distorsión en los precios. Esto está afectando gravemente a nuestros campesinos, quienes hoy enfrentan pérdidas por hectárea de hasta 20 millones de pesos, sin posibilidad siquiera de costear la recolección de sus cosechas”, advirtió Bermúdez.
Al encuentro asistió también la viceministra de Asuntos Agropecuarios, Geidy Xiomara Ortega, quien recibió un pliego de propuestas del gremio y se comprometió a iniciar una agenda de trabajo técnico. Entre los compromisos se definió una mesa metodológica virtual con representantes municipales para este miércoles, una mesa de financiamiento el jueves, y una gran reunión nacional el martes 29 de julio, en la que se espera establecer una hoja de ruta concreta.
Los productores realizaron un acto simbólico para llamar la atención sobre la situación, repartiendo papa a los transeúntes y cerrando parcialmente la vía principal. Sin embargo, gracias a la mediación del Gobierno departamental, se logró desactivar la protesta y encaminar las demandas hacia el diálogo institucional.
Frente al impacto de la papa foránea en las plazas locales, Bermúdez afirmó que desde el gobierno de Boyacá se impulsarán campañas para promover el consumo local y garantizar una comercialización directa entre productores y consumidores. “Necesitamos que la ciudadanía se comprometa: revisar etiquetas, saber a quién le compramos, y consumir lo nuestro”, enfatizó.
También se abordaron temas de cartera, controles fronterizos y vigilancia sobre la legalidad en las dinámicas comerciales. La secretaria advirtió que esta coyuntura no solo afecta la economía campesina, sino que amenaza con derivar en nuevas protestas sociales como las vividas en 2013 si no se actúa con prontitud.
“El llamado es al Gobierno Nacional para que escuche y actúe. Desde el departamento seremos garantes del diálogo, pero exigimos respuestas efectivas y reales”, concluyó Bermúdez, reiterando que desde la madrugada ya se articulan acciones con el Ministerio de Agricultura para avanzar en soluciones inmediatas.
El gremio papero espera que el 29 de julio sea el inicio de un plan nacional integral que evite el colapso del sector.