La difícil situación económica del Hospital Universitario San Rafael de Tunja obligó a la institución a suspender varios servicios ambulatorios, debido a la millonaria deuda que mantiene la Nueva EPS y que ya alcanza los 147 mil millones de pesos.
El gerente del hospital, Germán Francisco Pertuz González, explicó que esta decisión se tomó para evitar un mayor deterioro de las finanzas del principal centro asistencial de Boyacá, ante la falta de pagos y de acuerdos efectivos con la EPS.
Según el gerente, la deuda, con corte al 31 de diciembre, no solo es preocupante por su alto monto, sino por la imposibilidad de conciliar cartera y establecer compromisos reales de pago. “No contamos con canales efectivos para lograr acuerdos que nos permitan seguir operando con normalidad”, señaló.
Usuarios afectados en Boyacá
La suspensión incluye consultas con especialistas, ayudas diagnósticas, tomografías, resonancias magnéticas y cirugías programadas, lo que impacta mensualmente a cerca de 9.400 pacientes.
La Nueva EPS concentra alrededor de 524 mil afiliados en el departamento, muchos de los cuales reciben atención en el Hospital San Rafael.
“La falta de pago de uno de nuestros principales aseguradores nos lleva a tomar decisiones complejas que terminan afectando a los usuarios, quienes no son responsables de esta situación”, explicó Pertuz González.
Sin avances en negociaciones
La medida fue notificada a la Secretaría de Salud de Boyacá, la Superintendencia Nacional de Salud y la Defensoría del Pueblo. Sin embargo, los intentos de llegar a acuerdos con la Nueva EPS no han dado resultados.
El gerente del Hospital Universitario Sana Rafael de Tunja , en una reciente reunión virtual la EPS manifestó no contar con recursos suficientes debido a embargos y solo propuso pagar el 70 % de lo facturado mensualmente, cuando la normativa exige un mínimo del 80 %.
En respuesta, la Superintendencia de Salud solicitó un plan de contingencia para garantizar la atención, aunque el hospital advirtió que varios de los servicios que presta no existen en otras instituciones del departamento.
Servicios que se mantienen
El Hospital San Rafael continuará prestando con normalidad los servicios de urgencias, hospitalización y cirugías de emergencia, tal como lo establece la ley.
No obstante, los cerca de 9.200 procedimientos ambulatorios mensuales permanecerán suspendidos hasta que exista un compromiso serio y verificable de pago por parte de la Nueva EPS.
Impacto en trabajadores y finanzas
La crisis también afecta a más de 1.600 trabajadores, entre personal médico, especialistas y asistencial, quienes han enfrentado retrasos en sus pagos.
El gerente indicó que, aunque el hospital cerró el año con buen inventario de medicamentos y equipos gracias a una gestión responsable, el incumplimiento de la EPS ha generado un fuerte impacto en el flujo de caja.
Llamado a las autoridades
Finalmente, la gerencia del Hospital San Rafael hizo un llamado al Gobierno Nacional y a los entes de control para que intervengan y se logre una solución de fondo.
“El Hospital San Rafael es un referente de la salud en Boyacá. Necesitamos que se garantice el pago de los recursos para seguir atendiendo a la comunidad”, concluyó Pertuz.