Durante la primera semana del último mes de este año las temperaturas en este municipio, ubicado en uno de los costados del Lago de Tota, han sido de 3 a 5 grados centígrados entre las 4:00 y las 7:00 a.m.; un claro aviso para las comunidades de la llegada de una nueva temporada de heladas.
Luis Carlos Velandia, secretario de Planeación de la Administración Municipal, explicó que las principales afectaciones se registran en las veredas Toquilla, Suse, Hato Viejo, Daito, Tobal, Pérez, Hirva, Cajón, Susaca, Vargas y Soriano. “Esta situación ya arruinó cultivos de papa, cebollar, arveja y una buena cantidad de pasturas que sirven como alimento para varias cabezas de ganado”, explicó.
Hasta el momento, y ante la preocupación de que la temporada de heladas apenas empezó, en Aquitania registran una afectación notable de entre 1.500 y 1.700 hectáreas repartidas en esas 12 veredas, en las cuales las cifras de damnificados por este fenómeno ya son superiores a las 600 personas.
“Desde la Administración local hemos adelantado labores para mitigar las afectaciones, exactamente a través de la Oficina de Fomento Agropecuario se han cumplido labores de mejoramientos de praderas, mejoramiento genético, y siembras de especies nativas, entre otras actividades”, describió el secretario.
Durante la temporada de heladas de finales del 2022 e inicios de este 2023 Aquitania reportó ante los organismos de gestión del riesgo una afectación de 2.815 hectáreas de cultivos de papa, cebolla, arveja, frijol, haba y de pastizales. (Fin – Jader Silvera – UACP – URT)