El pasado 1° de diciembre empezó el periodo de vigilancia intensificada de lesiones con pólvora, periodo que se este año se extenderá hasta el 12 de enero de 2024, y que cada fin y comienzo de año se realiza con motivo del incremento del uso de artefactos explosivos en medio de las fiestas.
Hace uno año, durante los primeros 10 días de diciembre de 2022, Boyacá registraba 6 casos de personas lesionadas con pólvora; pero este año, para el mismo periodo de medición, la cifra ya se ubica en 14 personas quemadas, de las cuales 5 son menores de edad. “De esos casos, 3 se reportaron el 2 de diciembre, 8 se registraron el día de velitas, 2 el 9 de diciembre, y 1 ayer”, referenció Nancy Judith Munévar, directora de Promoción y Prevención en Salud de la Gobernación de Boyacá.
Chiscas y Socha, municipios del norte del territorio boyacense, concentran la mayor cantidad de casos, con 3 y 2 personas lesionadas respectivamente; pero también se ha reportado de a 1 caso en Duitama, El Cocuy, Pesca, Puerto Boyacá, Samacá, San Luis de Gaceno, Sogamoso, Tunja y Úmbita. “Dentro de los casos que hemos tenido hay un niño de 4 años en Duitama, él fue llevado al Hospital Regional, allí fue valorado por quemaduras de 2° y 3° grado en una de sus piernas, y tiene pendiente valoración por cirugía plástica”, explicó Munévar.
De esas 14 personas lesionadas, 8 resultaron afectadas por manipular los artefactos, 2 mientras los fabricaban, 1 personas porque estaba en el mismo lugar de almacenamiento de la pólvora, y otras 2 personas en calidad de observadoras; los volcanes, los voladores y los totes son los que más impacto han tenido en el territorio boyacense. (Fin – Jader Silvera – UACP – URT)