El pole dance como práctica deportiva, una actividad que se sigue masificando en Boyacá

Aunque la práctica de desarrollar ejercicios en barras verticales tiene una historia de más de 800 años, y el surgimiento exclusivo del pole dance (baile de barra) data de inicios del Siglo XX, esta práctica llegó a Colombia apenas hace un par de décadas, y en el departamento de Boyacá se empezó a visibilizar apenas hace un par de años.

La Academia Acaripole, en la que también se dictan clases de yoga y rumba fitness, llegó a Tunja hace casi tres años para masificar la enseñanza y desarrollo del pole como práctica deportiva en el territorio boyacense, y lo que comenzó siendo una apuesta arriesgada para la práctica de esta disciplina a la que inicialmente llegaron 9 mujeres, hoy ya es un proyecto consolidado que tiene en promedio 40 estudiantes al mes.

“Practicar pole genera múltiples beneficios porque en la barra o el tubo los brazos, el abdomen, las piernas y la mente se fortalecen y trabajan en todo momento; cada estudiante desarrolla diferentes capacidades como la flexibilidad, fuerza, resistencia, coordinación y equilibrio, a medida del tiempo y por supuesto cada quien, siguiendo su propio ritmo, es una forma diferente de hacer ejercicio”, describe la profesora Acarantair Lacruz, instructora de la academia.

En esta academia, por ejemplo, una clase de una hora se divide en cuatro momentos; primero un estiramiento que puede durar entre 7 y 8 minutos, luego las estudiantes adelantan un calentamiento en el que dedican 20 minutos, una etapa de profundización técnica que tarda entre 15 y 20 minutos, y un estiramiento final que tarde entre 10 y 12 minutos.

“Yo empecé a practicar pole porque me llamó la atención porque era una disciplina muy completa, en ella encuentro trabajo para desarrollar la fuerza, la flexibilidad y la coordinación, no ha sido fácil, pero con el tiempo he mejorado y también me he fortalecido mentalmente, para demostrarme que sí puedo”, relata Paula Pinzón, estudiante de la academia.

Aunque el pole tiene diferentes especialidades, el pole sport y el pole art son las que generan una dinámica competitiva que ya cuenta con una Federación en Colombia, lo que afianza esta disciplina como una práctica deportiva de alta exigencia y que sigue congregando cada día a más personas en diferentes regiones del país, situación a la que no es ajeno el departamento de Boyacá. (Fin – Jader Silvera – UACP – URT)

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